Viajar para escribir

Columna Letras al Vuelo

Nota: Publicado originalmente el Miércoles 19 de Junio de 2017 en la sección de Cultura del Diario Novedades de Tabasco


Viajar para escribir

Por: Enrique Negrete

@jenegretetweets

Dicen que los viajes ilustran, que amplían nuestra experiencia y conocimiento sobre lo que somos como humanidad y lo que podemos ofrecer en nuestra vasta diversidad cultural. Y es verdad, tanto así que es menester ser conscientes de que los espacios donde nos desenvolvemos rutinariamente tienen el gran efecto de influenciar sobre cómo y qué escribimos.

   Comenzando por el simple hecho de que al alejarnos de nuestro hogar y ciudad para experimentar un lugar diferente, toda tu perspectiva cambia, te vuelves de nuevo capaz de percibir la realidad y el ahora, sacándote de ese adormecimiento que usualmente te lleva al estrés y la preocupación. Los patrones y la rutina suelen tienen efectos negativos en la creatividad e imaginación, componentes fundamentales de la vida de todo escritor.

travel

   Así, bajo esta perspectiva, se hace patente que un primer beneficio de viajar es que favorece el flujo creativo, esto es, se conforma como un excelente remedio al tan temido bloqueo del escritor. Conocer lugares, convivir con otro tipo de personas, ver paisajes desconocidos y respirar aires nuevos, esto estimula grandemente la mente y las ansias creativas. Y todo lo que hay que hacer, es permitirle a la propia experiencia de viajar, que tome el control de nuestra conciencia para estimularla a experimentar el momento presente con mayor intensidad e interés.

   Una vieja construcción abandonada devorada en parte por la vegetación, un árbol torcido en una posición rara con una misteriosa promesa de amor tallada en su corteza, un sinuoso camino de piedras que se pierde en un bosque frío. Todo eso puede derivar en estupendas ideas para consolidar nuevos proyectos literarios. Y eso es lo que necesitamos, un detonante, una semilla creativa que se desborde en una historia que de otra manera no hubiera visto la luz.

   No puedo evitar insistir en cuán efectiva es esta experiencia en el rendimiento creativo, un simple detalle captado por la mente en un viaje tiene el poder de invocar a las musas y volvernos capaces de escribir un libro entero con un mínimo de esfuerzo. Algo que apenas y se lograría invirtiendo muchas horas y días de intensa y extenuante imaginería.

   Otro aspecto importante en los viajes, es que son necesarios para ilustrar escenarios reales. Me explico, si nos encontramos escribiendo una historia que, por decir algo, se desarrolle en Lyon, Francia, sería problemático intentar ser preciso en las descripciones sin darnos la oportunidad de viajar a ese lugar para empaparnos de los detalles, clima, arquitectura, ambiente y cultura en la que nuestros personajes se desenvolverán.

   Es cierto que como escritores (independientes o no),  no siempre es posible invertir tal cantidad de recursos y tiempo en la construcción de una historia que eventualmente se consolide en un libro, pero debemos aceptar que es lo ideal.

MarkTwainCave[McDougal’s Cave]

   Nada se compara en el ejercicio descriptivo literario, a la experiencia personal de caminar las propias vidas de nuestros personajes, es un nivel de realismo que muy difícilmente supera la imaginación. Digamos, la cueva Mcdougal en Hannibal  Missouri, descrita a detalle en “Las aventuras de Tom Sawyer”. O la Orchard House, en Lexington, Massachusetts, lugar donde habitó Luisa May Alcott y que usó para escribir su novela “Mujercitas”. La casa de Anna Frank en Amsterdam. Mejor aún, la plataforma 9 3/4 en la estación King’s Cross en Londres Inglaterra, mencionada varias veces en la saga de J.K. Rowling de Harry Potter.

1200px-Orchard_House_from_Little_Women[Orchard House]

   Es una experiencia enormemente reconfortante el poder reconocer lugares, casas, comercios o monumentos que fueron descritos en una historia por nuestro escritor favorito. Nos permite imaginarlo estando ahí junto a nosotros, captando el entorno para inmortalizarlo más tarde en las letras de un libro.